Septiembre marca el comienzo de una nueva etapa: vuelta a las aulas, nuevos horarios, actividades extraescolares y recuperación de las rutinas después del verano.
Es también un buen momento para prestar atención a un aspecto que muchas veces queda en segundo plano: la salud bucodental de los más pequeños.
Más allá de comprobar si existe alguna caries, una valoración odontológica durante la infancia permite observar cómo están creciendo los dientes y los maxilares y detectar determinadas alteraciones en sus primeras etapas.
¿Por qué es importante revisar la boca durante el crecimiento?
La boca de un niño está en constante evolución. Los dientes temporales van siendo sustituidos por los definitivos y, al mismo tiempo, los maxilares continúan desarrollándose.
Durante esta etapa pueden aparecer problemas relacionados con:
- La posición de los dientes.
- La falta de espacio para los dientes permanentes.
- Mordidas cruzadas.
- Mordida abierta.
- Sobremordida.
- Alteraciones en el crecimiento de los maxilares.
- Hábitos que pueden influir en el desarrollo de la boca.
Algunos de estos problemas pueden pasar desapercibidos para los padres porque el niño no siente dolor y, aparentemente, todo parece normal.
Por eso, la valoración de un especialista permite observar no solo cómo están los dientes actualmente, sino también cómo se está desarrollando la boca.
¿Cuándo debería realizarse una primera valoración de ortodoncia?
No es necesario esperar a que hayan salido todos los dientes definitivos.
De hecho, determinadas alteraciones pueden beneficiarse de una valoración durante la etapa de crecimiento. En algunos niños, intervenir en el momento adecuado permite guiar el desarrollo de los maxilares y mejorar la posición de los dientes, evitando que determinados problemas se agraven con el tiempo.
Esto es lo que se conoce como ortodoncia interceptiva.
No todos los niños necesitan tratamiento y tampoco todos los problemas deben corregirse a una edad temprana. La decisión depende de las características de cada paciente y de su desarrollo.
Por eso, lo importante no es comenzar un tratamiento cuanto antes, sino saber cuándo es el momento adecuado para cada niño.
La vuelta al cole también es una oportunidad para recuperar buenos hábitos
El inicio del curso suele ayudar a recuperar rutinas que durante el verano pueden haberse relajado.
Entre ellas, la higiene bucodental.
Es recomendable que los niños mantengan:
🦷 Un cepillado dental adecuado, al menos dos veces al día.
🦷 Una alimentación equilibrada, evitando que los alimentos y bebidas azucaradas formen parte habitual de las meriendas.
🦷 Una rutina estable de higiene, especialmente antes de acostarse.
🦷 Una correcta hidratación, priorizando el agua frente a bebidas azucaradas o zumos.
Además, los padres pueden aprovechar estos meses para comprobar que el niño se cepilla correctamente y que utiliza la cantidad de pasta dental adecuada para su edad.
¿Y si practica deporte?
Con el comienzo del curso también regresan muchas actividades deportivas.
En deportes de contacto o con riesgo de golpes en la cara, el uso de un protector bucal puede ayudar a reducir el riesgo de traumatismos dentales.
Una pequeña medida preventiva puede evitar una lesión que, en algunos casos, puede afectar a un diente permanente.
Detectar a tiempo puede cambiar el tratamiento
Uno de los principales beneficios de las revisiones durante la infancia es precisamente poder detectar determinadas alteraciones antes de que se conviertan en problemas más complejos.
No significa que todos los niños necesiten ortodoncia ni que todos deban comenzar un tratamiento durante la infancia.
Significa que conocer cómo está evolucionando su boca permite tomar decisiones con información y en el momento adecuado.
En algunos casos bastará con realizar un seguimiento. En otros, será recomendable intervenir durante el crecimiento. Y en determinados pacientes será preferible esperar hasta una etapa posterior.
Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo.
Septiembre: un buen momento para empezar el curso cuidando también de su sonrisa
La vuelta al cole es una oportunidad para recuperar rutinas y comenzar el nuevo curso con todo en orden.
Una valoración odontológica infantil puede ayudar a detectar problemas que todavía no han dado síntomas y, especialmente durante el crecimiento, permite controlar la evolución de la dentición y de la mordida.
Porque cuidar la sonrisa de un niño no consiste únicamente en mantener sus dientes limpios. También significa acompañar y vigilar su desarrollo para que pueda llegar a la edad adulta con una boca sana, funcional y equilibrada.
En Clínica Nonium Dental realizamos valoraciones individualizadas para conocer el estado de la salud bucodental de cada niño y determinar si necesita seguimiento, prevención u orientación ortodóncica.
📍 Este septiembre, empieza el nuevo curso cuidando también de su sonrisa.

